Tratamientos
La actuación del logopeda es imprescindible para resolver los trastornos que afectan al lenguaje, la voz y el habla. Un diagnóstico y tratamiento a tiempo permite corregir en la mayoría de los casos, sin demasiada dificultad, las disfunciones más frecuentes.
Niños
Desde que emiten los primeros balbuceos a los pocos meses de edad, hasta que logran expresarse verbalmente sin ninguna dificultad, los niños desarrollan y construyen la que será su principal herramienta de comunicación: el lenguaje.
Dislalia infantil
El habla
Cuando no pronuncia bien, cambia una letra por otra, omite sonidos o lo dice todo con la misma letra. Le cuesta pronunciar algunos sonidos (dislalia) o hablar con fluidez: se traba, repite sílabas (disfemia o tartamudez).
Las señales
- No pronuncia bien.
- Cambia una letra por otra cuando habla.
- Omite algún fonema al hablar.
- Inventa palabras cuando habla.
Disfemia o tartamudez infantil
El habla
Cuando repite la primera sílaba, se traba con una letra o interrumpe el habla y luego continúa. Le cuesta pronunciar algunos sonidos (dislalia) o hablar con fluidez: se traba, repite sílabas (disfemia o tartamudez).
Las señales
- No pronuncia bien.
- Cambia una letra por otra cuando habla.
- Omite algún fonema al hablar.
- Inventa palabras cuando habla.
Retraso del lenguaje
El lenguaje
Cuando habla como un niño más pequeño, con poco vocabulario, sin artículos ni pronombres, o solo con gestos. El lenguaje llega más tarde o más corto de lo que toca a su edad: pocas palabras, frases de niño pequeño, le cuesta hacerse entender.
Las señales
- No puede comunicarse de forma fluida.
- No sabe cómo expresarse.
- Se enfada si no le entienden cuando cuenta o pide algo.
- Habla como un niño pequeño.
Disfonía infantil
La voz
Cuando sale del cole sin voz, grita mucho, o fuerza el cuello para que le salga la voz. La voz se cansa, se rompe o se pierde (disfonía), muchas veces por gritar o por forzarla.
Las señales
- Sale del cole con muy poca voz.
- Grita mucho con sus amigos y llega sin voz a casa.
- No puede leer porque su voz se entrecorta.
- Fuerza mucho el cuello para que salga su voz y poder hablar.
Deglución atípica infantil
Respirar y tragar
Cuando está con la boca abierta, empuja la lengua contra los dientes al tragar o el dentista dice que «no sabe tragar». Traga empujando la lengua contra los dientes o respira por la boca: afecta a los dientes, al habla y al descanso.
Las señales
- Está con la boca abierta constantemente.
- Cuando traga saca la lengua y la empuja contra sus dientes.
- La higienista dental te ha dicho que tu niño «no sabe tragar».
Lectura y escritura
Leer y escribir
Cuando no lee correctamente, no comprende lo que lee, o escribe con letras de menos y palabras mal separadas. Le cuesta leer con fluidez, entender lo que lee o escribir sin saltarse letras ni partir mal las palabras.
Las señales
- No lee correctamente.
- Agrega palabras cuando lee.
- No tiene buena entonación al leer.
- No comprende lo que lee.
Estimulación auditiva
La audición
Para niños con audífonos, implantes cocleares o problemas de audición. Niños que llevan audífonos o implantes cocleares, o con problemas de audición, que necesitan aprender el lenguaje a través del oído.
Las señales
- Lleva audífonos.
- Tiene implantes cocleares.
- Presenta problemas de audición.
Adultos
La ayuda de un logopeda es necesaria también para las personas adultas, que por diferentes causas, presentan dificultades en el habla, el lenguaje, o la voz. Es fundamental la prevención, detección y rehabilitación de las distintas dificultades de habla, lenguaje, comunicación y deglución en la población adulta. El logopeda aporta las estrategias adecuadas a cada uno y el apoyo necesario para restablecer una mejor comunicación con su entorno.
Disfonía
Cuando la voz se cansa, se rompe o molesta al hablar.
La disfonía es una alteración que afecta a cualquiera de las cualidades de la voz (duración, intensidad, timbre o tono) impidiendo que produzcamos el sonido correctamente. A diferencia de la afonía, en la que la pérdida de voz es absoluta, la disfonía permite la comunicación pero, con frecuencia, resulta muy molesta para quien la padece y dificulta notablemente su comunicación con los demás.
Lo que he escrito sobre la voz
Afasia
Cuando una lesión cerebral (un ictus, por ejemplo) afecta a hablar, entender, leer o escribir.
La afasia es un trastorno del lenguaje ocasionado por una lesión orgánica del cerebro que afecta a la capacidad de producir o comprender el lenguaje adquirido, hablado o escrito, en todos sus niveles. El infarto cerebral es una de las causas más frecuentes de afasia en adultos. La sintomatología y gravedad del trastorno depende de la localización de la lesión, pero también de la reacción compensatoria del tejido cerebral no dañado. Así, nos encontramos con afásicos que muestran una incapacidad parcial o completa para hablar mientras que otros experimentan problemas a la hora de comprender lo que se les dice, escribir o utilizar cifras. Aunque la afasia es, en sentido estricto, un trastorno del lenguaje, suele ir acompañada de trastornos del habla.
Disartria
Cuando se entiende todo pero cuesta articular, por un daño en el control de los músculos del habla.
La disartria es la denominación genérica que recibe un grupo de trastornos del habla que se originan por las alteraciones en el control muscular del mecanismo del habla, causadas por daños del sistema nervioso central. La persona con disartria comprende el lenguaje pero experimenta problemas a la hora de expresarse, debido a la deficiente movilidad de los órganos articulares, que ocasiona disfunciones motoras en la respiración, la fonación y la prosodia. La disartria puede estar causada por un accidente cerebrovascular, enfermedad degenerativa, metabólica o tóxica, traumatismo, tumoración, infección o parálisis cerebral infantil.
Si observas que tu hija o tu hijo tiene dificultades en el habla, el lenguaje, con su voz o en el aprendizaje, consulta tus dudas.